Los ensayos
Los ensayos En cuanto a los negocios, se me han escapado muchas buenas oportunidades por falta de una dirección feliz. Mis decisiones, sin embargo, han sido acertadas según las ocasiones que se les presentaban. Su costumbre es tomar siempre el partido más fácil y más seguro. Me parece que en mis pasadas decisiones he procedido sabiamente, de acuerdo con mi regla, habida cuenta el estado del objeto que se me proponía; y haría lo mismo de aquí a mil años en las mismas circunstancias. No miro cuál es en este momento, sino cuál era cuando me decidía. c | La fuerza de cualquier decisión reside en el tiempo; las ocasiones y las materias giran y cambian sin descanso. En mi vida he incurrido en algunos errores graves e importantes no por falta de buena opinión, sino por falta de buena suerte. En los objetos que manejamos hay circunstancias secretas y de imposible previsión, sobre todo en la naturaleza de los hombres: características mudas, invisibles, ignoradas a veces por su mismo poseedor, que se muestran y despiertan al presentarse las ocasiones. Si mi prudencia no ha podido penetrarlas ni profetizarlas, no por eso estoy descontento de ella; su responsabilidad se contiene en sus límites. Si el resultado me es adverso, y b | si favorece el partido que he rehusado, no hay nada que hacer. No me lo echo en cara; acuso a mi fortuna, no a mi obra. Eso no se llama arrepentimiento.