Los ensayos
Los ensayos c | Subrio Flavo tenía que morir por orden de Nerón y a manos de Nigro, jefe militar como él. Cuando lo llevaron al campo donde debía realizarse la ejecución, al ver la fosa que Nigro había mandado cavar para enterrarlo, que era irregular y deforme, volviéndose a los soldados presentes, les dijo: «Ni siquiera esto se ajusta a la disciplina militar». Y a Nigro, que le exhortaba a mantener la cabeza firme, le espetó: «¡Ojalá al menos puedas golpear con la misma firmeza!».
Y acertó, pues Nigro, con el brazo tembloroso, necesitó varios golpes para cortársela. Flavo parece haber mantenido su pensamiento directa y fijamente en el asunto.[13]