Los ensayos
Los ensayos b | Odio el espíritu hosco y triste que pasa por encima de los placeres de su vida y se aferra a las desgracias, y se nutre con ellas. Hacen como las moscas, que no pueden sujetarse a los cuerpos lisos y bien pulidos, y se adhieren a los lugares escabrosos y ásperos, y reposan en ellos; y como las sanguijuelas, que sólo chupan y buscan la mala sangre.[29]