Los ensayos
Los ensayos c | Hay acciones que pueden echar a perder sin impudicia su pudor, y, aun más, sin que se den cuenta: Obstetrix, uirginis cuiusdam integritatem manu uelut explorans, sive maleuolentia, siue inscitia, siue casu, dum inspicit, perdidit[155] [Una partera, comprobando la integridad de una doncella con la mano, por mala voluntad, por ignorancia o por azar, se la deshizo al examinarla]. Alguna ha perdido su virginidad por haberla buscado; otra, jugueteando, la ha matado. b | No podemos circunscribirles con precisión las acciones que les prohibimos. Hemos de promulgar nuestra ley con palabras generales e inciertas. La idea misma que nos forjamos de su castidad es ridÃcula. En efecto, entre los modelos extremos que tengo, está Fatua, esposa de Fauno, que no se dejó ver nunca más, después de casarse, a varón alguno,[156] y la esposa de Hierón, que no percibÃa el hedor que desprendÃa su marido porque pensaba que era una caracterÃstica común a todos los hombres.[157] Es preciso que se vuelvan insensibles e invisibles para satisfacernos.