Los ensayos
Los ensayos Cuius in indomito constantior inguine neruus,
quam noua collibus arbor inhaeret.[297]
[Cuyo miembro está plantado en su ingle indómita
más firme que un árbol nuevo en la colina].
¿Cómo vamos a exhibir nuestra miseria en medio de esta alegría?
Possint ut iuuenes uisere feruidi,
multo non sine risu,
dilapsam in cineres facem.[298]
[Para que los jóvenes ardientes puedan ver,
no sin reírse, una antorcha reducida a cenizas].
Tienen la fuerza y la razón de su parte; hagámosles sitio, no nos queda ya manera de resistir. c | Y este germen de belleza naciente no se deja manejar por manos tan entumecidas, ni ganar por medios puramente materiales. Pues, como respondió un filósofo antiguo a uno que se burlaba porque no había sabido ganarse la simpatía de un jovenzuelo al que perseguía: «Amigo mío, el anzuelo no puede atrapar un queso tan tierno».[299]