Los ensayos
Los ensayos Porque, en cuanto a quienes les han subyugado, si eliminan las artimañas y prestidigitaciones de que se han valido para engañarlos, y el justificado asombro que suponía para esas naciones ver llegar de manera tan inopinada a gente con barba, con una lengua, religión, forma y compostura diferentes, desde un lugar del mundo tan distante y que jamás habían creído habitado, montados sobre grandes monstruos desconocidos —contra quienes no sólo no habían visto nunca caballo alguno, sino tampoco ningún animal adiestrado para llevar y soportar a un hombre u otra carga—; dotados de una piel resplandeciente y dura, y de un arma cortante y reluciente —contra quienes cambiaban una gran riqueza en oro y en perlas por el milagro del brillo de un espejo o de un cuchillo, y contra quienes no poseían ni el arte ni la materia con que poder perforar nuestro acero ni tomándose todo el tiempo—; añadidle los rayos y truenos de nuestros cañones y arcabuces, capaces de turbar al mismo César si le hubiesen sorprendido con la misma inexperiencia y en tal momento —contra pueblos desnudos salvo allí donde había llegado la invención de algún tejido de algodón, sin más armas que a lo sumo arcos, piedras, bastones c | y escudos de madera; b | pueblos sorprendidos, so capa de amistad y buena fe, por la curiosidad de ver cosas extrañas y desconocidas—; privad, digo, a los conquistadores de esta desigualdad y les priváis de todo motivo para tantas victorias. Cuando miro el ardor indomable con el que tantos millares de hombres, mujeres y niños se ofrecen y arrojan tantas veces a peligros inevitables para defender a sus dioses y su libertad, la noble obstinación con la que prefieren soportar todos los excesos y dificultades, y la muerte, a someterse al dominio de quienes les han engañado de manera tan infame, y cómo algunos, cuando son capturados, prefieren dejarse desfallecer por el hambre y el ayuno a aceptar vivir gracias al poder de sus enemigos, tan vilmente victorioso,[52] preveo que, si les hubiesen atacado en igualdad de armas, experiencia y número, el peligro habría sido tanto, o más, que el de cualquier otra guerra de las que vemos.