Los ensayos
Los ensayos Asà pues, hace poco decÃa que, sumido en la mina más profunda de este nuevo metal,[85] no sólo me veo privado de tener gran trato con gente de otras costumbres, y de otras opiniones, que las mÃas, por las cuales se mantienen juntos con un lazo que prevalece sobre cualquier otro lazo,[86] sino que, además, corro cierto peligro entre aquellos a quienes todo les resulta igualmente lÃcito, y que en su mayor parte ya no pueden agravar su situación ante nuestra justicia, de donde surge el máximo grado de licencia. Habida cuenta todas las particulares circunstancias que me atañen, no encuentro a nadie de los nuestros a quien la defensa de las leyes cueste, en ganancia perdida y en daño sobrevenido, como dicen los doctos,[87] más que a mÃ. c | Y algunos que se las dan de valientes por su ardor y violencia hacen mucho menos que yo, si se valora bien.