Los ensayos
Los ensayos Me gusta tanto descargarme de responsabilidades y librarme de obligaciones que a veces me han parecido provechosas las ingratitudes, ofensas e indignidades que me han hecho sufrir aquellos hacia quienes, por naturaleza o por accidente, tenÃa algún deber de amistad. He aprovechado la ocasión de su falta para saldar mi deuda y librarme de ella. Aunque continúe rindiéndoles los servicios aparentes de la razón pública, encuentro un gran ahorro c | en hacer por justicia lo que hacÃa por afecto, y b | en aliviarme un poco de la tensión y solicitud de mi voluntad por dentro c | —Est prudentis sustinere ut cursum, sic impetum beneuolentiae[92] [Es propio del prudente contener el Ãmpetu de la benevolencia como si fuera una carrera]—, b | la cual tengo un poco urgente y apremiante, cuando me entrego, al menos para ser un hombre que en modo alguno quiere verse en apuros. Y me sirve esta reserva de cierto consuelo ante las imperfecciones de aquellos que me conciernen. Me desagrada mucho que su valÃa sea menor, pero, en cualquier caso, me ahorro también una parte de mi aplicación y compromiso para con ellos. Apruebo a quien ama menos a su hijo por ser tiñoso o jorobado, y no sólo cuando es malo, sino también cuando es desdichado y mal nacido —Dios mismo ha rebajado esto de su valor y estimación natural—, con tal de que se comporte, en esa frialdad, con moderación y estricta justicia. En mÃ, la proximidad no alivia los defectos, más bien los agrava.