Los ensayos
Los ensayos b | Mi plan puede dividirse en cualquier lugar. No se funda en grandes esperanzas; cada jornada es su propio objetivo. Y el viaje de mi vida se lleva a cabo de la misma manera. He visto, sin embargo, bastantes lugares lejanos donde habría deseado que me hubieran detenido. ¿Por qué no, si Crisipo, Cleantes, Diógenes, Zenón, Antípatro, tantos sabios de la escuela más huraña,[142] abandonaron su país sin motivo alguno de queja, y tan sólo por gozar de otro aire?[143] Ciertamente, la mayor molestia de mis viajes es no poder tomar la decisión de fijar mi residencia allí donde me plazca; y que siempre deba prometer regresar, para acomodarme a las inclinaciones comunes.