Los ensayos
Los ensayos Una sola cuerda nunca me retiene bastante. ¿Hay vanidad, dices, en esta ocupación?[188] Pero ¿dónde no? También estos bellos preceptos son vanidad, y es vanidad toda la sabiduría. c | Dominus nouit cogitationes sapientium, quoniam uanae sunt[189] [Dios conoce los pensamientos de los sabios, porque son vanos]. b | Tales sutilezas exquisitas sólo son apropiadas para la prédica. Son discursos que nos quieren enviar del todo aparejados al otro mundo. La vida es un movimiento material y corpóreo, una acción imperfecta y desordenada por su propia esencia. Intento servirla con arreglo a su ser:
Quisque suos patimur manes.[190]
[Cada uno de nosotros sufre sus propios manes].
c | Sic est faciendum ut contra naturam uniuersam nihil contendamus; ea tamen conseruata, propriam sequamur[191] [Hay que actuar de manera que en nada nos opongamos a la naturaleza universal; sin embargo, una vez que está a salvo, hemos de seguir la propia].