Los ensayos
Los ensayos El renombre no se prostituye a un precio tan bajo. Las acciones raras y ejemplares, a las cuales se debe, no tolerarían la compañía de esta innumerable muchedumbre de pequeñas acciones cotidianas. El mármol elevará tus títulos a tu antojo por haber reparado un lienzo de pared, o por haber desenlodado un arroyo público, pero no los hombres provistos de juicio. La fama no sigue a cualquier buena acción, si no se le añaden la dificultad y la extrañeza. Es más, según los estoicos, ni siquiera toda acción surgida de la virtud merece estimación; y no aceptan que ni siquiera se elogie a aquel que, por templanza, se abstiene de una vieja legañosa.[103] c | Quienes conocieron las admirables cualidades de Escipión el Africano rehúsan la gloria que Panecio le atribuye por haberse abstenido de regalos, pues se trata de una gloria, más que suya, de todo su siglo.[104]