Los ensayos
Los ensayos sumitur ex libro; si prurit frictus ocelli
angulus, inspecta genesi collyria quaerit.[83]
[Si tiene ganas de desplazarse hasta el primer miliario, consulta la hora en el libro; si le pica el rabillo del ojo que se ha frotado, pide colirios tras mirar su horóscopo].
De creerme a mí, se entregará con frecuencia incluso a los excesos. De lo contrario, el menor desenfreno lo echa a perder; se vuelve incómodo y desagradable en el trato social. La característica más contraria a un hombre honesto es la delicadeza y la obligación a cierta manera particular. Y es particular si no es flexible y dúctil. Es vergonzoso dejar de hacer por impotencia, o no atreverse a hacer, aquello que se ve hacer a los compañeros. Que tales gentes guarden su cocina. En todos los demás casos es indecoroso; pero, en un militar, que, como decía Filopemen, debe acostumbrarse a toda variedad y diferencia de vida,[84] es vicioso e insoportable.