Los ensayos
Los ensayos Creo que es más sano comer más despacio y menos, y hacerlo más a menudo. Pero quiero hacer valer el apetito y el hambre: no me darÃa placer alguno arrastrar, de forma medicinal, tres o cuatro miserables comidas al dÃa forzadas de este modo. c | ¿Quién me asegurarÃa que el gusto dispuesto que tengo esta mañana lo reencontrase todavÃa para cenar? Aprovechemos, sobre todo los viejos, aprovechemos el primer momento oportuno que nos surja. Dejemos las esperanzas y los pronósticos para quienes hacen los almanaques.[159] b | El fruto supremo de mi salud es el placer; atengámonos al primero que se presente y sea conocido. Evito la constancia en estas leyes del ayuno. Quien pretenda que una forma le sirva, que evite continuarla; nos acostumbramos a ella, nuestras fuerzas se adormecen; seis meses después, tu estómago se habrá familiarizado tanto con ella que tu provecho no será otro que haber perdido la libertad de usar de él de otra manera sin daño.