Los ensayos
Los ensayos Entre nuestros placeres se producen celos y envidias; se oponen y estorban mutuamente. Alcibíades, hombre muy entendido en la preparación de banquetes, excluía incluso la música de las mesas, para que no turbara la dulzura de las charlas, c | por el motivo, dice Platón, de que es una costumbre propia de plebeyos llamar a instrumentistas y a cantantes a los festines, a falta de buenos discursos y gratas conversaciones, cosas con las cuales la gente de entendimiento sabe festejarse entre sí.[169] b | Varrón pide esto en un banquete: que se reúnan personas de buena presencia y agradable conversación, ni mudos ni charlatanes, que los víveres y el lugar sean limpios y delicados, y que el tiempo esté despejado.[170] c | Un buen trato en la mesa no es una fiesta carente de arte ni de placer. Ni los grandes jefes militares, ni los grandes filósofos han desdeñado su uso y su conocimiento. Mi imaginación ha guardado tres en mi memoria, que la fortuna me deparó supremamente dulces en diversos momentos de mi edad más floreciente. Mi actual situación me excluye de ellas. Porque cada cual por sí mismo aporta gracia principal y sabor según la firmeza de cuerpo y de alma en que se halla.