Los ensayos
Los ensayos b | Yo, que no me muevo sino a ras de tierra, detesto la inhumana sabiduría que nos quiere volver desdeñosos y hostiles hacia el cuidado del cuerpo.[171] Me parece tan injusto acoger de mala gana los placeres naturales como tomárselos demasiado a pecho. c | Jerjes, que, envuelto en todos los placeres humanos, ofrecía premios a quien le encontrase otros distintos,[172] era un necio. Pero apenas lo es menos quien reduce los que le ha encontrado la naturaleza. b | No debemos seguirlos ni evitarlos; debemos aceptarlos. Yo los acepto con un poco más de generosidad y de gracia, y me entrego con más gusto a la inclinación natural. c | No es necesario exagerar su inanidad; se deja sentir y se manifiesta de sobra. Gracias a nuestro espíritu enfermizo, aguafiestas, que nos hastía de ellos como de sí mismo. Se trata a sí mismo, y trata todo lo que recibe, ya sea por delante o por detrás, según su ser insaciable, vagabundo y veleidoso:
Sincerum est nisi uas, quodcunque infundis, acessit.[173]
[Si el vaso no es puro, todo lo que se vierte en él se agría].