Los ensayos
Los ensayos occipiti, caeco, posticae occurrite sannae.[42]
[Vosotros, los de sangre patricia, a quienes os va bien vivir sin ojos detrás
de la cabeza, enfrentaos a la mueca que os hacen a vuestras espaldas].
a | Quien observe de bien cerca a este género de personas, que se extiende hasta muy lejos, descubrirá, como yo, que las más de las veces no se entienden a sà mismos ni entienden a los demás, y que tienen la memoria bastante llena, pero el juicio del todo vacÃo, salvo que su naturaleza por sà misma se lo haya formado de otra manera. Asà lo he visto en el caso de Adrien Turnèbe, que, sin profesar otra cosa que las letras, en lo cual era, a mi entender, el hombre más grande que ha habido en mil años, nada tenÃa de pedantesco sino el uso de la toga y cierta forma externa que tal vez no estaba civilizada al modo cortesano, cosas que son naderÃas.[43] b | Y detesto a esta gente que soporta peor una toga que un alma ruin, y que mira qué clase de hombre es por la reverencia, la compostura y las botas. a | Por dentro era, en efecto, el alma más refinada del mundo. A menudo lo he llevado deliberadamente a asuntos alejados de su uso; veÃa tan claro en ellos, con una comprensión tan pronta, con un juicio tan sano, que parecÃa no haber ejercido nunca otra profesión que la guerra y los asuntos de Estado. Se trata de naturalezas bellas y fuertes,