Los ensayos
Los ensayos la descuidan, perjudicará a niños y a viejos].
Asà pues, sin duda descansará menos que los demás. Pero, de la misma manera que los pasos que dedicamos a pasear por una galerÃa, aunque sean tres veces más, no nos cansan tanto como los que empleamos en un camino predeterminado, nuestra lección, si se hace como al azar, sin obligación de tiempo ni de lugar, y si se mezcla con todas nuestras acciones, penetrará sin hacerse notar. Aun los juegos y los ejercicios constituirán una buena parte del estudio: la carrera, la lucha, c | la música, a | la danza, la caza, el manejo de caballos y armas. Quiero que el decoro exterior y la cortesÃa, c | y la compostura personal, a | se modelen al mismo tiempo que el alma. No se forma un alma ni un cuerpo, sino un hombre; no hay que tratar a los dos por separado. Y, como dice Platón, no debe formarse una parte sin la otra, sino conducirlas a la par, como a una pareja de caballos uncidos al mismo timón.[102] c | Y, si le escuchamos, ¿no parece dedicar más tiempo y atención a los ejercicios del cuerpo, y considerar que el espÃritu se ejercita a la vez que él, y no al contrario?[103]