Los ensayos
Los ensayos a | El otro testimonio de la Antigüedad al que se pretende referir el descubrimiento está en Aristóteles, en caso de que el pequeño librito de las maravillas inauditas sea suyo.[15] Cuenta en él que ciertos cartagineses que se habían lanzado, a través del mar Atlántico, más allá del estrecho de Gibraltar, y que habían navegado durante mucho tiempo, descubrieron finalmente una gran isla fértil, toda cubierta de bosques, y bañada por grandes y profundos ríos, muy lejos de cualquier tierra firme. Añade que ellos, y después otros, atraídos por la bondad y la fertilidad del terreno, acudieron con mujeres e hijos, y empezaron a establecerse en él. Los señores de Cartago, viendo que su país se iba despoblando poco a poco, prohibieron expresamente, bajo pena de muerte, que nadie más fuera allí, y expulsaron a los nuevos habitantes; temían, por lo que se dice, que con el paso del tiempo llegaran a multiplicarse, al punto de suplantarlos a ellos mismos y de arruinar su Estado. Tampoco esta narración de Aristóteles se corresponde con nuestras nuevas tierras.