Los ensayos
Los ensayos Pero oigamos el consejo que Plinio el Joven ofrece a Cornelio Rufo, amigo suyo, sobre este asunto de la soledad: «Te aconsejo, en el rico y fértil retiro en el cual te encuentras, que dejes a tus sirvientes el bajo y abyecto cuidado de la casa y te entregues al estudio de las letras, para obtener con él alguna cosa que sea del todo tuya».[48] Se refiere a la reputación; con una actitud parecida a la de Cicerón, que dice querer emplear la soledad y el descanso de los asuntos públicos para adquirir, merced a sus escritos, una vida inmortal:[49]
b | usque adeo ne
scire tuum nihil est, nisi te scire hoc sciat alter?[50]
[¿hasta este extremo tu saber no vale
nada si otro no sabe que lo sabes?]