Los ensayos
Los ensayos a | El señor Fabrizio Colonna, capitán de Capua, empezó a parlamentar desde lo alto de un bastión tras el furioso cañoneo a que la sometió el señor de Aubigny, que asediaba la ciudad. Sus hombres relajaron la guardia, y los nuestros se apoderaron de ella y lo asolaron todo.[8] Y, más recientemente, en Yvoy, el señor Julián Romero cometió el error de aprendiz de salir a parlamentar con el señor condestable, y a la vuelta se encontró la plaza conquistada.[9] Pero, para que no escapemos sin revancha: el marqués de Pescara asediaba Génova, gobernada por el duque Ottaviano Fregoso bajo nuestra protección, y el acuerdo entre ellos estaba tan avanzado que se daba por hecho. Cuando estaba a punto de cerrarse, los españoles se introdujeron en su interior y actuaron como en una victoria completa.[10] Y ocurrió después, en Ligny-en-Barrois, cuyo comandante era el conde de Brienne, y que el emperador en persona mantenía cercada, que Bertheville, lugarteniente del conde, salió a parlamentar, y, mientras tenía lugar el parlamento, la ciudad fue conquistada.[11]
Fu il vincer sempre mai laudabil cosa,
vincasi o per fortuna o per ingegno,[12]
[La victoria siempre fue cosa loable,
se venza por fortuna o por ingenio],