Los ensayos
Los ensayos He venido asà a dar en una tercera clase de vida —digo lo que siento— ciertamente mucho más agradable y más ordenada. Hago correr el gasto hasta donde llega el ingreso —a veces se adelanta uno u otro, pero se alejan poco—. Vivo al dÃa, y estoy satisfecho si tengo con qué proveer a las necesidades presentes y ordinarias; en cuanto a las extraordinarias, ni todas las provisiones del mundo podrÃan bastar. c | Y es una locura esperar que jamás la propia fortuna nos arme suficientemente en contra de sà misma. Debemos combatirla con nuestras armas. Las fortuitas nos traicionarán en el momento decisivo. b | Si ahorro, es sólo por la expectativa de algún desembolso próximo; y no para comprar tierras, c | que de ninguna manera necesito, b | sino para comprar placer. c | Non esse cupidum pecunia est, non es se emacem uectigal est[99] [No ser avaricioso es riqueza; no ser un gran comprador es renta]. b | Ni tengo mucho miedo de que me falten bienes, ni c | deseo alguno de aumentarlos: Diuitiarum fructus est in copia, copiam declarat satietas[100] [El fruto de las riquezas está en la abundancia; la suficiencia manifiesta la abundancia]. b | Y celebro singularmente que esta corrección me haya llegado en una edad naturalmente proclive a la avaricia, y que me vea libre de esa enfermedad tan común entre los viejos,[101] y la más ridÃcula de todas las locuras humanas.