Los ensayos
Los ensayos Pero volvamos a Hierón. Refiere también cuánta incomodidad siente en su realeza por no poder moverse y viajar en libertad, pues está poco menos que prisionero en los límites de su país; y que en todas sus acciones se ve rodeado por una enojosa multitud.[43] La verdad es que viendo a los nuestros, solos a la mesa, asediados por tantos desconocidos que les hablan y miran, he sentido a menudo más piedad que envidia. b | Decía el rey Alfonso que en esto la condición de los asnos era mejor que la de los reyes: sus dueños los dejan pacer a sus anchas, mientras que los reyes no pueden obtener esto de sus servidores.[44] a | Y nunca se me ha pasado por la imaginación que sea una ventaja notable para la vida de un hombre de entendimiento tener una veintena de vigilantes en el retrete; ni que los servicios de un hombre que posee diez mil libras de renta, o que ha conquistado Casal, o defendido Siena, le sean más beneficiosos y aceptables que los de un criado bueno y bien experimentado.[45]