Los ensayos
Los ensayos a | Demócrito y Heráclito fueron dos filósofos. El primero, encontrando vana y ridícula la condición humana, no aparecía en público sino con un semblante burlón y risueño; Heráclito, apiadado y compadecido de esa misma condición nuestra, tenía el semblante siempre triste, y los ojos llenos de lágrimas:
b | alter
ridebat, quoties a limine mouerat unum
protuleratque pedem; flebat contrarius alter.[6]
[uno reía nada más mover los pies y sacarlos de
casa; el otro, por el contrario, lloraba].