Los ensayos
Los ensayos Del mismo tenor fue la respuesta de Estatilio, al que Bruto habló para intentar sumarlo a la conjura contra César. La empresa le pareció justa, pero no creyó que los hombres fuesen dignos de tomarse molestia alguna por ellos.[8] c | Estaba de acuerdo con la enseñanza de Hegesias, según la cual el sabio nada debe hacer sino por sí mismo, pues sólo él es digno de que se haga algo.[9] Y con la de Teodoro, para quien es injusto que el sabio se arriesgue por el bien de su país, y ponga en peligro la sabiduría por unos insensatos.[10] Nuestra condición propia es tan ridícula como reidora.[11]