Los ensayos
Los ensayos illud recte, iterum sic memento, sedulo
moneo quae possum pro mea sapientia.
Postremo, tanquam in speculum, in patinas, Demea,
inspicere iubeo, et moneo quid facto usus sit.[18]
[Esto está salado, esto quemado, esto poco cocinado; aquello está bien: acuérdate de hacerlo así otra vez; les advierto diligentemente de lo que puedo según mi saber. Después, Demea, les mando mirarse en los platos como en un espejo y les advierto de lo que hay que hacer].
Con todo, incluso los griegos alabaron grandemente el orden y la disposición que Paulo Emilio observó en el festín que les ofreció a la vuelta de Macedonia.[19] Pero no hablo aquí de acciones, hablo de palabras.