Los ensayos
Los ensayos b | Creo también que la libertad de todos de difundir[20] una palabra tan religiosa e importante en tantas suertes de idiomas es mucho más peligrosa que útil.[21] Los judÃos, los mahometanos y casi todos los demás han abrazado y veneran la lengua en la cual sus misterios fueron originalmente proclamados; y su alteración y cambio están prohibidos, no sin razón plausible. ¿Estamos seguros de que en el PaÃs Vasco y en Bretaña hay jueces suficientes para verificar la traducción hecha en su lengua?[22] A la Iglesia universal no le atañe juicio más arduo ni más solemne. Al predicar y al hablar, la interpretación es vaga, libre y mudable y afecta a una parte; aquÃ, no es lo mismo.