Los ensayos
Los ensayos El papa Julio II envió un embajador al rey de Inglaterra para instigarlo en contra del rey de Francia.[16] El encargo del embajador fue oído y el rey de Inglaterra se detuvo en su respuesta en las dificultades que encontraba en hacer los preparativos necesarios para luchar contra un rey tan poderoso, y alegó algunas razones. El embajador replicó importunamente que él también, por su parte, las había considerado, y que no había dejado de exponerlas al Papa. Por estas palabras tan alejadas de su propuesta, que consistía en empujarlo de inmediato a la guerra, el rey de Inglaterra empezó a deducir lo que después descubrió efectivamente: que este embajador, por su intención particular, se inclinaba del lado de Francia. Advertido su amo, sus bienes fueron confiscados, y a punto estuvo de perder la vida.