Los ensayos
Los ensayos Prudens futuri temporis exitum
caliginosa nocte premit Deus,
ridetque si mortalis ultra
fas trepidat.
Ille potens sui
laetusque deget, cui licet in diem
dixisse, uixi, cras uel atra
nube polum pater occupato
uel sole puro.
Laetus in praesens animus, quod ultra est,
oderit curare.[10]
[Dios, en su prudencia, recubre el futuro de espesa noche y se ríe del mortal que lleva su inquietud más allá de lo debido. Es dueño de su vida y la pasa felizmente quien puede decir cada día: he vivido; no importa que el Padre vele el cielo con nubes sombrías o nos brinde un sol radiante. Satisfecho del presente, nuestro ánimo rehusará preocuparse por lo que está más allá].
c | Y quienes creen en esta sentencia de sentido contrario, se equivocan: «Ista sic reciprocantur, ut et si diuinatio sit, dii sint; et si dii sint, sit diuinatio»[11] [Estas cosas se corresponden: si existe la adivinación, existen los dioses; si existen los dioses, existe la adivinación]. Mucho más sabiamente, dice Pacuvio:
Nam istis qui linguam auium intelligunt,