Los ensayos
Los ensayos plusque ex alieno iecore sapiunt, quam ex suo,
magis audiendum quam auscultandum, censeo.[12]
[Pues a estos que entienden el lenguaje de las aves, y que saben por el hÃgado ajeno más que por el propio, a mi juicio hay que oÃrlos más que escucharlos].
La tan celebrada arte adivinatoria de los toscanos nació asÃ. Un labrador, que horadó profundamente la tierra con su cuchilla, vio surgir al semidiós Tages, de aspecto infantil pero prudente como un anciano. Acudió todo el mundo, y se recogieron y conservaron para muchos siglos sus palabras y su ciencia, que contenÃan los principios y medios de tal arte.[13] ¡Un nacimiento conforme a su desarrollo!