Los ensayos
Los ensayos [Y la tierra al principio produjo espontáneamente para los mortales abundantes mieses y fecundos viñedos; ella misma les brindó los dulces frutos y los fecundos pastos, que ahora apenas crecen a pesar de nuestro trabajo y en los que consumimos los bueyes y las fuerzas de los labradores],
pues el desenfreno y el desorden de nuestro apetito va por delante de todas las invenciones que buscamos para saciarlo.