Los ensayos
Los ensayos A los bueyes que servÃan en los jardines reales de Susa para regarlos y para girar ciertas grandes ruedas que tienen pegadas unas cubetas, con las cuales se extrae agua —se ven muchas en el Languedoc—, les habÃan ordenado arrastrarlas hasta cien vueltas al dÃa cada uno. Estaban tan acostumbrados a tal número que era imposible, por más que los forzaran, hacerlos arrastrar una vuelta de más; y, una vez cumplida la tarea, se detenÃan en seco.[147] Nosotros somos adolescentes antes de saber contar hasta cien, y acabamos de descubrir naciones que no tienen noticia alguna de los números.