Los ensayos
Los ensayos c | Que lancen aun a nuestras abejas a perseguirlo. Tendrán fuerza y valor para derrotarlo. Hace poco, cuando los portugueses sitiaban la villa de Tamly, en el territorio de Xiatima, sus habitantes llevaron sobre la muralla una gran cantidad de colmenas, que poseen en abundancia. Y, con fuego, arrojaron a las abejas tan vivamente contra sus enemigos, que éstos abandonaron la empresa. No pudieron resistir sus ataques y picotazos. De este modo, se preservó la victoria y la libertad de su ciudad gracias a este nuevo auxilio, con tal fortuna que, a la vuelta del combate, no hubo ni una sola baja.[212]
a2 | Las almas de los emperadores y de los zapateros están hechas en el mismo molde. Considerando la importancia y gravedad de las acciones de los príncipes, nos convencemos de que han sido producidas por ciertas causas asimismo graves e importantes. Cometemos un error. Son traídos y llevados en sus movimientos por los mismos motivos que nosotros en los nuestros. La misma razón que nos hace reñir con un vecino, suscita una guerra entre príncipes; la misma razón que nos lleva a azotar a un lacayo, cuando cae en un rey, le hace arrasar una provincia. b | Quieren con la misma ligereza que nosotros, pero pueden más. a2 | Los mismos deseos agitan un ácaro y un elefante.