Los ensayos
Los ensayos [Y esto no lo ignoran nuestras Venus; además ponen mucho empeño en ocultar todos los bastidores de su vida a quienes pretenden retener y encadenar en el amor].
a | En cambio, muchos animales nada tienen que no amemos y que no agrade a nuestros sentidos, de tal suerte que, incluso de sus excrecencias y secreciones, obtenemos no sólo golosinas para comer, sino nuestros más ricos ornamentos y perfumes. Este discurso no atañe más que a nuestro orden común, y no es tan sacrílego que pretenda incluir en él a las divinas, sobrenaturales y extraordinarias bellezas que a veces vemos relucir entre nosotros como astros bajo un velo corporal y terrestre.[252]