Ana de las Tejas Verdes

Ana de las Tejas Verdes

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Hasta el viernes siguiente Marilla no se enteró de la historia del sombrero adornado con flores. Al volver de la casa de la señora Lynde, llamó a Ana.

- Ana, la señora Rachel dice que el domingo fuiste a la iglesia con el sombrero ridículamente adornado con rosas y narcisos. ¿Qué te impulsó a hacer eso? ¡Debes haber sido algo digno de verse!.

- Oh, ya sé que el rosa y el amarillo no me quedan muy bien – empezó Ana.

- ¡Muy bonito! ¡Lo ridículo fue ponerle flores al sombrero, no importa de qué color fueran! ¡Eres la criatura más extravagante!.

- No veo que sea más ridículo llevar flores en el sombrero que en el vestido – protestó Ana

–. Infinidad de niñas tenían ramos de flores sujetos al vestido. ¿Cuál es la diferencia?.

A Marilla no la iban a llevar de la seguridad de lo concreto a las dudosas rutas de lo abstracto.

- No me contestes así, Ana. Fuiste una tonta. Que no te vuelva a ver hacerlo. La señora Rachel dijo que hubiera querido que la tierra la tragase cuando te vio llegar ataviada así.

No pudo acercarse a decirte que te las quitaras hasta que fue demasiado tarde. Diré que la gente lo consideró algo horrible. Desde luego que pensarán que yo te he dejado salir así.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker