Ana de las Tejas Verdes
Ana de las Tejas Verdes Usted sabe que hay ciertas gentes, como Matthew y la señora Allan, a las que se quiere de inmediato. Y también hay otras, como la señora Lynde, con las que hay que realizar un esfuerzo muy grande para quererlas. Uno sabe que debe quererlas porque son muy sabias y trabajan activamente en la iglesia, pero es necesario estar recordándoselo constantemente, pues de lo contrario se olvida. Había otra niña tomando el té, del Colegio Dominical de White Sands. Se llama Lauretta Bradley y es una niña muy guapa. No era exactamente un espíritu gemelo, sabe usted, pero a pesar de eso, es muy guapa. Tuvimos un té elegante y creo que guardé bastante bien las reglas de urbanidad.