Ana de las Tejas Verdes
Ana de las Tejas Verdes - Oh, no creo que sea ésa la misma clase de estremecimiento. ¿No cree usted? No parece haber mucha relación entre orugas y agua brillante, ¿no? Pero, ¿por qué la llaman la laguna de Barry?.
- Supongo que porque el señor Barry vive en esa casa. “La Cuesta del Huerto” es el nombre de la finca. Si no fuera por aquel matorral, se podría ver “Tejas Verdes” desde aquí. Pero tenemos que cruzar el puente y dar una vuelta por el camino, de manera que está todavía unos seiscientos metros más allá.
- ¿Tiene hijas pequeñas el señor Barry? Bueno, no demasiado pequeñas; ¿de mi edad?.
- Tiene una de alrededor de once años. Su nombre es Diana.
- ¡Oh! – con una larga aspiración –. ¡Es un nombre completamente hermoso!.
- Bueno, no lo sé. Me parece que hay algo pagano en él. Me hubiera gustado más Mary o June o algún nombre sensato por el estilo. Pero cuando ella nació, había un maestro hospedado aquí, le dieron a elegir el nombre y eligió Diana.