Ana de las Tejas Verdes
Ana de las Tejas Verdes - Oh, sÃ, sÃ, muchÃsimos. Pero la señora Spencer dijo claramente que ustedes querÃan una niña de unos once años. Y la directora pensó en mÃ. No pueden imaginarse lo encantada que estaba yo. No pude dormir durante toda la noche por la alegrÃa. Oh – agregó con reproche volviéndose hacia Matthew –, ¿por qué no me dijo en la estación que no me querÃan, y me dejó allà mismo? Si no hubiese visto el Blanco Camino Encantado y el Lago de las Aguas Refulgentes, no me resultarÃa tan penoso.
- ¿Qué quiere decir con eso? – preguntó Marilla a Matthew.
- Ella... ella se está refiriendo a una conversación que tuvimos en el camino – dijo Matthew precipitadamente –. Salgo a guardar la yegua, Marilla. Tenme el té preparado para cuando regrese.
- ¿Llevaba la señora Spencer a alguien más, aparte de ti? – continuó Marilla cuando Matthew hubo salido.
- A Lily Jones. Lily tiene sólo cinco años y es muy guapa. Tiene el pelo castaño. Si yo fuera tan guapa y tuviera el pelo castaño, ¿me dejarÃa quedar?.
- No, queremos un muchacho para que ayude a Matthew en la granja. Una niña no nos serÃa útil. QuÃtate el sombrero. Lo pondré junto con la maleta sobre la mesa del vestÃbulo.