Ana de las Tejas Verdes

Ana de las Tejas Verdes

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Cuando dejé la Academia, la vida parecía extenderse recta como un largo camino.

Parecía perderse en el horizonte. Ahora hay un recodo en ese camino. No sé qué habrá tras él, pero creeré que será lo mejor. Esa curva posee cierta fascinación, Marilla.

Pienso cómo será el camino tras ella. Lo que hay de verde gloria y de luz y sombra suave; qué nuevos paisajes; qué nuevas bellezas; qué curvas, colinas y valles se extienden más allá.

- No sé si debería dejarte abandonarla – dijo Marilla, refiriéndose a la beca.

- Pero si no puede evitarlo. Tengo dieciséis años y medio y “soy terca como una mula”, como me dijo una vez la señora Lynde – dijo Ana –. Oh, Marilla, no me tenga lástima.

No me gusta que se compadezca de mí y no hay necesidad de ello. El solo pensar en quedarme en “Tejas Verdes” me alegra el corazón. Nadie la querrá como usted y yo, de manera que debemos quedarnos en ella.

- Bendita muchacha – dijo Marilla cediendo –. Siento como si me hubieras inyectado una nueva vida. Sospecho que debería azotarte y mandarte a Redmond, pero sé que no puedo, de manera que no lo intentaré.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker