Ana la de Alamos Ventosos
Ana la de Alamos Ventosos —¿Qué se siente al ser hermosa, señorita Shirley? —me preguntó Rebecca Dew el otro dÃa… cuando tenÃa puesto mi nuevo vestido color beige.
—Con frecuencia me lo he preguntado —respondÃ.
—Pero usted es hermosa —dijo Rebecca Dew.
—Nunca pensé que podrÃas ser sarcástica, Rebecca —le reproché.
—No fue mi intención ser sarcástica, señorita Shirley. Usted es hermosa… comparativamente.
—¡Ah! Comparativamente —dije yo.
—Mire en el espejo del aparador —dijo Rebecca, señalando hacia all×. Comparada conmigo, es hermosa.
¡Y lo era!