Ana la de Alamos Ventosos
Ana la de Alamos Ventosos (Extracto de una carta a Gilbert).
Hoy han terminado las clases. ¡Dos meses de Tejas Verdes, helechos húmedos y aromáticos junto al arroyo y perezosas sombras moteadas en la Senda de los Enamorados, fresas silvestres en la pastura del señor Bell y la hermosa penumbra de los pinos en el Bosque Encantado! mi alma tiene alas.
Jen Pringle me trajo un ramo de lirios del valle y me deseó felices vacaciones. Vendrá a pasar un fin de semana conmigo en algún momento. ¡Eso sí que es un milagro!
Pero la pequeña Elizabeth está desconsolada. Quise que viniera a visitarme, también, pero la señora Campbell «no lo consideró recomendable». Por suerte, yo todavía no le había dicho nada a Elizabeth, de modo que no sufrió la decepción.
«Creo que seré Lizzie durante todo el tiempo que usted no esté, señorita Shirley», me informó. «Me sentiré Lizzie, por lo menos».
«Pero piensa en cómo nos divertiremos cuando vuelva», le dije. «Claro que no serás Lizzie. No existe una Lizzie dentro de ti. Y te escribiré todas las semanas, pequeña Elizabeth».