Ana la de Alamos Ventosos

Ana la de Alamos Ventosos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—No se conoce la verdadera emoción de beber hasta que se está muerto de sed y se encuentra agua. Aquel verano que trabajé en el Oeste, en las vías de ferrocarril que estaban construyendo, me perdí en el campo un día de mucho calor y vagué durante horas. Creí que moriría de sed y de pronto llegué a la choza de un colono y encontré un manantial como éste entre unos sauces. ¡Cómo bebí! Desde entonces, me ha sido más fácil comprender la Biblia y su amor por las aguas buenas.

—Vamos a recibir agua de otro lado —dijo Ana, nerviosa—. Está por caer un chaparrón y… Lewis, me encantan los chaparrones, pero tengo puesto mi mejor sombrero y mi segundo mejor vestido. Y no hay una casa a menos de un kilómetro de distancia.

—Hay una vieja fragua de herrero abandonada, por allí —respondió Lewis—, pero tendremos que correr.







👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker