Ana la de Alamos Ventosos
Ana la de Alamos Ventosos —He oÃdo decir, señorita Shirley, que cuando los establos de un hombre son mejores que su casa, es signo de que las entradas superan los gastos —comentó Lewis, mientras avanzaban por el sendero lleno de raices y cubierto de hierba.
—DirÃa que es señal de que piensa más en sus caballos que en su familia —rió Ana—. No creo que consigamos una suscripción aquÃ, pero es la casa que más puede acercarse al premio. El tono grisáceo no quedará mal en una fotografÃa.
—Este camino no parece ser recorrido por mucha gente —comentó Lewis—. Es evidente que la gente que vive aquà no es muy sociable. Temo que ni siquiera sabrán lo que es un Club de Arte Dramático. En fin, me aseguraré la fotografÃa antes de que despertemos a estas personas de su madriguera.