Ana la de Alamos Ventosos

Ana la de Alamos Ventosos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

La casa parecía desierta, pero una vez que hubieron tomado la fotografía, abrieron un portón blanco, cruzaron el jardín y golpearon a una descolorida puerta posterior azul; era evidente que la principal era como la de Álamos Ventosos, más para adorno que para otra cosa, si podía decirse que una puerta oculta por la hiedra pudiera ser de adorno. Esperaban al menos la cortesía con la que se habían encontrado hasta ahora, estuviera o no respaldada por la generosidad. En consecuencia, quedaron muy sorprendidos cuando se abrió la puerta y en el umbral apareció, no la sonriente esposa del granjero o la hija a las que habían esperado ver, sino un hombre alto, fornido, de unos cincuenta años, con pelo rizado y cejas hirsutas, que les preguntó sin rodeos:

—¿Qué quieren?

—Vinimos a ver si podíamos interesarlo en nuestro Club de Arte Dramático de la Escuela Secundaria… —comenzó a decir Ana en tono vacilante.

Pero el hombre le ahorró posteriores esfuerzos.

—Nunca lo he oido nombrar. Ni quiero tener nada que ver con él —fue la interrupción lisa y llana, y la puerta se les cerró en las narices.

—Me da la impresión de que nos han rechazado —bromeó Ana mientras se alejaban.

—Un caballero agradable y amistoso, sin duda —sonrió Lewis—. Pobre esposa, si es que la tiene.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker