Ana, la de Avonlea

Ana, la de Avonlea

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

En esos momentos había algo más rojo, además del cabello de Ana, que como sabemos era su punto débil.

—Prefiero tener el cabello rojo a no tener nada más que una línea alrededor de las orejas —contestó.

El tiro dio en el blanco, pues el señor Harrison era muy sensible a su calvicie. La ira le dominó otra vez y sólo atinó a contemplar mudo a Ana, quien recobró su tranquilidad y aprovechó la ventaja.

—Le puedo perdonar, señor Harrison, porque tengo imaginación. Puedo imaginar cuán doloroso es hallar una vaca en su avena y no le guardaré rencor por lo que ha dicho. Le prometo que Dolly nunca más volverá a entrar en su campo. Le doy mi palabra de honor.

—Bueno, cuídese si no ocurre así —murmuró el señor Harrison en un tono algo más suave. Pero partió airado y Ana siguió oyendo sus protestas hasta que se perdió en la distancia.

Con la mente tristemente turbada, Ana cruzó el campo y encerró a Dolly.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker