Ana, la de Avonlea
Ana, la de Avonlea —Chester Sloane dice que en el cielo no haremos otra cosa que caminar todo el dÃa vestidos de blanco, tocando el arpa y que espera no tener que ir hasta que sea viejo, porque entonces puede que le guste. Y dice que es horrible llevar faldas blancas y a mà me parece lo mismo. ¿Por qué los ángeles no pueden llevar pantalones, Ana? A Chester Sloane le interesan todas esas cosas porque será pastor. Debe ser pastor, porque su abuela dejó dinero para que vaya al colegio y no podrá tenerlo a menos que sea pastor. Ella pensó que un pastor era una cosa muy respetable para la familia. Chester dice que no le importa mucho, que más le gustarÃa ser herrero, pero que tiene intenciones de divertirse cuanto pueda antes de ser pastor, porque no cree que después sea posible. Yo no seré pastor. Seré comerciante como el señor Blair, y tendré montones de caramelos y plátanos. Pero irÃa a tu cielo si me dejasen tocar una armónica en lugar del arpa. ¿Crees que me dejarÃan?
—SÃ. Creo que te lo permitirán, si quieres —fue todo cuanto pudo decir Ana sin reÃr.