Ana, la de Avonlea

Ana, la de Avonlea

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—No, por supuesto, no querría. Eso es exactamente lo que siento. Es usted tan buena al comprenderlo, señorita. Nadie me entiende tan bien, ni siquiera abuelita, aunque es tan buena conmigo. Papá lo comprende bastante bien, pero no puedo hablarle mucho de mamá porque lo pone muy triste. Cuando se cubre la cara con las manos, sé que debo detenerme. Pobre papá, debe sentirse terriblemente solo sin mí; pero no tiene más que un ama de llaves. Y cree que éstas no son apropiadas para educar a un niño, especialmente cuando él tiene que estar tanto tiempo fuera de casa por sus negocios. Las abuelas son lo mejor, después de las madres. Algún día, cuando crezca, volveré junto a papá y no nos separaremos nunca más.

Paul le había hablado tanto a Ana de su madre y su padre que la joven sentía como si los hubiera conocido. Pensaba que la madre debía haber sido muy parecida al niño en temperamento y disposiciones, y tenía idea de que Stephen Irving era un hombre más bien reservado, que poseía una profunda y tierna naturaleza que escondía escrupulosamente al mundo.





👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker