Ana, la de Avonlea
Ana, la de Avonlea —Anoche pensé algo que podÃamos hacer, Ana. ¿Conoces el terreno triangular donde se juntaban los caminos de Carmody, Newbridge y White Sands? Está cubierto de abetos jóvenes; pero ¿no quedarÃa bien si lo limpiáramos y dejáramos sólo los dos o tres abedules que hay allÃ?
—Espléndido —dijo Ana alegremente—. Y colocaremos un asiento rústico bajo los abedules. Y cuando llegue la primavera pondremos un parterre de flores en medio y plantaremos geranios.
—SÃ; pero debemos inventar algo para conseguir que la vieja señora de Hiram Sloane tenga su vaca fuera del camino, o de lo contrario se comerá los geranios —rió Diana—. Empiezo a comprender qué significa educar el sentimiento popular. Ahà tienes la vieja casa de Boulter. ¿Has visto algo más destartalado? Y colocada justo junto al camino. Una casa vieja, sin ventanas, siempre me hace pensar en algo muerto y sin ojos.