Ana, la de Avonlea
Ana, la de Avonlea —Entonces te alegrará saber que el señor Major Spencer ha decidido plantar una hilera de abedules blancos a lo largo de todo el camino de su granja, por consejo de la S. F. A. —dijo Gilbert—. Hoy me estuvo hablando de eso. Major Spencer es el hombre más progresista y lleno de espÃritu popular de todo Avonlea. Y el señor William Bell va a poner un seto de abetos frente al camino y a lo largo de su sendero. Nuestra sociedad va espléndidamente, Ana. Ha pasado ya el perÃodo experimental y es un hecho aceptado. Los más ancianos están comenzando a interesarse y en White Sands ya se habla de fundar una. Hasta Elisha Wright se entusiasmó desde el dÃa en que las turistas americanas hicieron la excursión a la playa. Alabaron muchÃsimo las márgenes de nuestros caminos y dijeron que son mucho más lindos que los de cualquier otra parte de la isla. Y, más adelante, cuando los demás granjeros sigan el buen ejemplo del señor Spencer y planten árboles ornamentales y setos a lo largo de sus caminos, Avonlea será el pueblo más hermoso de la provincia.