Ana, la de Avonlea
Ana, la de Avonlea Se llevó al pequeño, apoyando su aniñada mejilla contra la rubia cabecita rizada. Mientras subían la escalera, Davy le rodeó el cuello con un brazo y le dio un caluroso abrazo y un pegajoso beso.
—Eres muy buena, Ana. Milty Boulter escribió hoy en su pizarra y se lo enseñó a Jennie Sloane:
La rosa es roja, la violeta, azul, la miel es dulce, y también lo eres tú.
»Y eso expresa mis sentimientos hacia ti, Ana.