Ana, la de Avonlea
Ana, la de Avonlea —Tiene sus defectos. Bueno, asà es, pero creo que resistirÃa peores cosas antes de ver a Rachel lejos de Avonlea. La extrañarÃa terriblemente. Es la única amiga Ãntima que tengo y me sentirÃa perdida sin ella. Hemos sido vecinas durante cuarenta y cinco años sin una disputa… aunque estuvimos al borde de ella cuando te enfadaste con Rachel por llamarte fea y pelirroja. ¿Te acuerdas, Ana?
—Desde luego que sà —respondió ésta tristemente—. La gente no olvida cosas asÃ. ¡Cómo odié en aquel momento a la pobre señora Rachel!
—Y las «disculpas» que le pediste. Bueno, eras un problema, Ana. Me sentÃa tan perpleja sobre ti. Matthew te comprendió mejor.
—Matthew comprendÃa todo —dijo Ana, suavemente, como siempre lo hacÃa al hablar de él.